jueves, 18 de septiembre de 2008
ESTE BLOG
sábado, 6 de septiembre de 2008
PETRÓLEO, PETRÓLEO, PETROLEO...
¿Es que los mexicanos somos
CON...ejos?
¡EL PETROLEO ES
NUESTRO,
JIJOS DEL TIO SAM
Y
NIETOS DE HERNÁN
CORTÉS!
sábado, 30 de agosto de 2008
DROGAS A
Cuando algún vecino llega a su hogar en taxi, sea la hora que sea, los vigilantes de la entrada piden al chofer una identificación y preguntan al usuario que a qué casa va y que cómo se llama, y cuando el taxi avanza hacia el interior, lo asientan minuciosamente en una libretita negra y anotan el número de las placas. El auto azul que entra los jueves o los viernes a la privada Miraflores, el viejo Rambler, lo hace sin más trámite.
Este blog, como su nombre lo indica, tiene la intención de abrir conciencias y lanza una invitación a todas las personas que estén a favor del rescate de un México soberano, hoy enajenado por intereses ajenos al pueblo, y que deseen señalar problemas o propuestas de solución, para que envíen comentarios o colaboraciones. Única reserva: no se publicarán textos que contengan insultos y/o falacias
sábado, 23 de agosto de 2008
COITUS INTERRUPTUS
Los sábados la estudiante se queda en casa. A las siete se despierta, remolonea en la cama y a las ocho se levanta; se baña, se viste, desayuna, asea sus dientes.
Luego saca sus libros, enciende la computadora, recorre las cortinas, toma café, cómodamente se sienta a trabajar.
Abajo, algunos hombres barren, otros cortan el pasto, otros modelan los setos. Todo tranquilo. El ruido del tráfico no llega hasta el octavo piso donde vive la estudiante; tampoco se escuchan los pasos de las personas que van al super o a caminar o a buscar transporte o a lo que sea.
A las doce, ella está concentrada leyendo y tecleando, tal vez navegando. En ese instante el entorno se rompe en mil pedazos con el sonido, potente y triste a la vez, de una trompeta.
El hombre que toca el instrumento, la vista hacia el cielo, el paso calmado, camina por los jardines de
Al oírlo, la estudiante respinga, se levanta, va a la ventana, la abre, arroja con fuerza una moneda y grita: “¡váyase, váyase, váyase!, ¡ya!”. Sus gritos, como balde de agua, apagan la trompeta.
El hombre, cuyo nombre es Tomás, sale al poco tiempo de
martes, 19 de agosto de 2008
CAQUITAS DE PERRO
La señora Dolores Cáder deja muy de mañana su departamento. Ella es secretaria ejecutiva de la empresa Pidireghost. No le va mal con su salario y en la oficina todos la respetan. Con el portafolio en la mano y su bolso al hombro, sale del edificio “Alborada” y con paso muy firme, la mirada al frente, camina por el andador hacia el lugar donde está estacionado su auto. Antes de abrir la portezuela, ve a la mujer que está ya, a las 8:30 como todos los días, recogiendo la mierda de la noche anterior. “Buenos días, Eulalia.” “Bs ds”, responde Eulalia sin levantar la cabeza. La señora Cáder, amablemente le pregunta: “¿y dónde anda su perrita?”. Pero Eulalia está ocupada, sólo señala con la mano algún lugar indefinido.
A las cinco de la tarde, la señora Dolores Cáder regresa y se estaciona en el lugar que le corresponde. Después, el taconeo de sus pasos da cuenta del buen humor que le produce la próxima comodidad de su hogar. Vuelve a saludar a Eulalia, que sigue por allí, y, lo mismo, no obtiene respuesta.
Eulalia continúa recogiendo cacas de perro, las cacas de los perros que los condóminos sacan a pasear y que ellos, inciviles, no se dignan recoger. Ese es el trabajo de Eulalia de siete de la mañana a siete de la noche, de lunes a sábado.
La secretaria ejecutiva Dolores Cáder, afortunadamente, sólo trabaja 6 horas al día y descansa los sábados y los domingos.
Este blog, como su nombre lo indica, tiene la intención de abrir conciencias y lanza una invitación a todas las personas que estén a favor del rescate de un México soberano, hoy enajenado por intereses ajenos al pueblo, y que deseen señalar problemas o propuestas de solución, para que envíen comentarios o colaboraciones. Única reserva: no se publicarán textos que contengan insultos y/o falacias
martes, 12 de agosto de 2008
DE GATOS Y DE RATONES
(Cuento ya conocido, pero reloaded)
Había un pueblecito habitado por ratones que vivían buscando su comida y que a ratos jugaban, se y divertían y se... reproducían. Eran como nosotros y hasta tenían sus gobernantes.
domingo, 10 de agosto de 2008
jueves, 7 de agosto de 2008
DOS MONEDAS… ♫
El hombre, recargado en el muro, estaba en cuclillas, la cabeza gacha, la mirada perdida en el abigarrado rodar de los autos. Con una mano pretendía cubrir la espalda de uno de sus dos hijos, la otra permanecía extendida. La mujer, con su carrito repleto de víveres rumbo al estacionamiento, pasó frente a él sin prestarle atención. El Sol abrasaba perpendicular e inclemente sobre ese pequeño momento del mundo de concreto. El niño que dormía bajo la mano protectora, despertó de pronto con un chillido en tanto el otro continuó jugando con sus corcholatas. La mujer, al oír el llanto inesperado, se sintió compasiva y generosa y dio unos pasos atrás. Depositó en la mano hambrienta dos monedas, una de cinco pesos, otra de dos. El hombre cerró los dedos de uñas negras sobre la palma y no dio las gracias; la mujer levantó los hombros y prosiguió su camino jalando el carrito que desbordaba víveres. El Sol continuó, indiferente, realizando su tarea.
jueves, 24 de julio de 2008
BELLEZA INCREÍBLE *
Aparte de que son esplendorosas, no sé nada sobre orquídeas y preferiría no decir cuánto tiempo guardé la idea equivocada de que las únicas orquídeas existentes eran las que venían encerradas en una caja con cubierta abombada de plástico transparente y se entregaban a una dama en ocasiones extraordinarias: una graduación, un baile de gala. Si dadas las circunstancias, alguien en casa recibía una sin que hubiese un evento en el cual pudiera lucirse prendida en el pecho, iba a parar al refrigerador con todo y caja a fin de prolongar su vida y éste se abría más que de costumbre sólo para contemplarla. Con el tiempo me vino a la mente una señora que, aislada en un campamento minero, dedicó su tiempo a la jardinería y, entre sus plantas, en huacales colgados de los árboles, cuidaba unas orquídeas miniatura que a mi me parecieron algo del otro mundo. Mas tiempo me llevó tiempo enterarme de que el líquido negro que usaba a cucharaditas en los pasteles provenía de una orquídea y otro tanto, saber que la procedencia de éste era papanteca.
Así agregamos puntos a los encantos de Veracruz, que cuenta con una diversidad de orquídeas silvestres en sus bosques y selvas. No hay necesidad de adentrarse en éstos; el visitante que llega a Coatepec, San Marcos o Xico a finales de la primavera no podrá sustraer la vista a explosiones de amarillo procedentes del jardín interior de una casona colonial, o incluyendo a Xalapa, en una calle cualquiera, una vuelta a la esquina y ya se vislumbran racimos cuajados de diminutas orquídeas amarillas, que iluminan el balcón del que penden, el patio en el que viven, el árbol del que sobresalen. Alguien con ojo avisor, descubrirá otras mas, diferentes en color y tamaño que compiten en belleza.
Abrirse al mundo de las orquídeas es un viaje sin fin. De acuerdo a un artículo de la revista “Natural History”, hay 30 000 especies sólo en su entorno natural; y las híbridas (especies creadas por los horticultores artificialmente), se cuentan en miles de decenas.
Los británicos han gozado fama de naturalistas y colectores en grado exagerado. Su obsesión rayó en locura durante la época victoriana cuando las orquídeas se pusieron de moda. Los nobles y los burgueses enviaban expediciones para colectar plantas exóticas a todas partes del mundo; y los viveristas sacaron provecho de dicha locura para empezar negocios de orquídeas tropicales. Estos últimos dependían completamente de los cazadores de orquídeas, pues hasta ese momento nadie tenía experiencia en el cultivo de las mismas. En su libro “Ladrón de orquídeas” la autora, Susan Orleáns, usa todo un capítulo para mostrar el grado de competitividad al que estos europeos (también los franceses se contaban en esta manía colectora) eran capaces de llegar: Los cazadores debían ser tan fuertes como cazadores de animales y tan resistentes como soldados pues tendrían que adentrarse en selvas y lugares inhóspitos, desde la selva tropical hasta las faldas del Himalaya. La competencia se continuaba entre los cazadores, espiándose y boicoteándose entre sí: “odiando a tal grado que el otro “competidor” encontrara plantas, que después de colectar, quemaban el sitio en caso de que a ellos se les hubiera escapado alguna.” La cacería de orquídeas llegó a ser una ocupación mortal y el principio del capítulo enumera una larga lista de cazadores que perdieron la vida: ahogados en el Orinoco, desaparecidos en algún lugar de Asia o Centroamérica, inclusive asesinados o muertos a causa de alguna enfermedad tropical. Pero la cacería no se suspendió. Los viveristas construyeron invernaderos más grandes y más sofisticados para albergar a las orquídeas de Brasil, México, Filipinas, o cualquier otro sitio exótico y llamativo para los colectores y viveristas y finalmente aprendieron a reproducirlas en casa.
En tiempos modernos, la obsesión continúa, tal vez sin riesgo de la propia vida, pero un aficionado empieza con un ligero enamoramiento para prendarse de ellas indefinidamente. Hace tiempo consideré que con una docena de orquídeas diferentes tenía una interesante colección, cuando llegó una joven señora y me dijo que ella tenía más de cien. En Xalapa y sus alrededores se tropieza uno con orquídeas al salir a la calle, lucen en macetas de los balcones, ayer mismo me encontré unas sobresaliendo de una azotea, parecía que se cuidaran solas, al igual que la brassia verrucosa, comúnmente llamados “grillos”, en los bosques (aún existentes alrededor de Rancho Viejo), o al doblar la esquina, en el puesto improvisado cerca del mercado donde los marchantes ofrecen desde nopales y rabanitos hasta orquídeas de temporada. Recientemente estuve en un taller para cultivo de orquídeas, en él, un participante mencionó, que en regiones veracruzanas, el aficionado las tiene en una división muy peculiar, “las corrientes” y las “finas” refiriéndose a que una orquídea que por el sólo hecho de prosperar en los bosques sin ayuda, es “corriente”, formando jerarquías y recordé que se ha nombrado a las orquídeas como la aristocracia de las plantas.
La obsesión por colectar está aún presente y las orquídeas se suman a las especies en peligro de extinción, una, porque al crecer en las selvas y bosques sufren la deforestación, otra, porque algunos colectores, con tal de obtener la orquídea que crece en lo alto, tiran el árbol, matando así la casa en la que se propaga la especie.
Para cuidar estas bellezas, se necesita buena mano o “dedos verdes”, como carezco de esto, me resigno a contemplarlas en exhibiciones, ya sean las “finas” de la asociación de orquídeas o en los bosques donde sé dónde y cuándo las voy a ver florecer y les doy crédito a las “corrientes” como canelitas, grillos, pulpos y manuelitos y las laelias o lirios de todos santos y admiro su entereza porque son capaces de florear a pesar de mis descuidos.
Recomiendo a todo aquel que pueda, leer el libro de Susan Orleáns “Ladrón de orquídeas” (que no tiene nada que ver con la película excepto el personaje de Florida que enloquece por las orquídeas y la localidad donde buscan a la polyrrhiza lindenii) en especial el capítulo 5 “A mortal occupation”. Y por supuesto una visita al jardín botánico Clavijero, en Xalapa, donde, en la entrada, en verano, siempre tienen alguna orquídea en flor en exhibición aparte de las que se descubran en el recorrido al bosque.
* Es una colaboración de Victoria Vovides
Rancho Viejo
Junio de 2007
SOBRE
El presidente de Venezuela pidió, no hace mucho, una explicación a
Bueno, que no sólo explique
Y que no se les olvide, europeos, que Europa es lo que es ahora gracias al ejercicio de su probada y re-probada vocación colonialista. Los países con mayor acceso hoy al bienestar económico, Francia, Inglaterra, Holanda, Alemania, Bélgica, Italia, etcétera, y el descendiente de aquel imperio donde no se ponía el sol y su hermano peninsular que fue quien abrió las puertas de la esclavitud a gran escala, crecieron a la sombra de la explotación de sus colonias y del sometimiento de los pueblos, dueños originarios de los bienes que despertaron en los europeos el hambre insaciable, la ávida codicia, la cruel apetencia que satisficieron a costa del trabajo, la sangre y la muerte de millones de seres humanos.
¡Que den una explicación honesta, en desagravio, los civilizados europeos en vez de andar pensando en expulsiones racistas y en reconquistas!
Creo que cada vez es más necesario y urgente que asumamos que la solidaridad universal, es la única que puede salvar a la humanidad de la perversión neoliberal.
Pero ¿qué es esto de “solidaridad universal”? ¿Significa, entonces, que debemos ser solidarios con
No, la expresión “solidaridad universal” no tiene que ser remitida a países, a regiones Norte-Sur, a desarrollo-subdesarrollo, a primer-tercer mundo. En cualquier lugar, en cualquier rincón de nuestro maltratado planeta existe gente que sufre de pobreza, de hambre, de enfermedades, de abandono; gente que carece de vivienda digna, de acceso a la educación, de disfrute del siquiera mínimo esparcimiento; madres que ven morir a sus hijos sin poder alimentarlos; niños que no llegan a ver el día de su adolescencia; hombres y mujeres sin trabajo; jóvenes que por esto mismo se refugian (y mueren) de alcoholismo y drogadicción o que desposeídos de toda esperanza se dejan enajenar y se ven obligados, como soldados, a ir en calidad de carne de cañón contra sus propios pueblos; y aún más, gente que sí tiene trabajo, pero infamante, mal pagado, peligroso, como ejemplo, el de los mineros.
Hay dolor, hay miseria, hay desesperación y con la gente que la sufre, es con quien se debe ejercitar la solidaridad universal independientemente de su raza, de su religión, de sus tradiciones.
Habría que empezar por cambiar nuestra egoísta forma de ser que solamente tiene a flor de boca y en su íntimo pensamiento el “ay, qué mal me va”, por un pensamiento incluyente, en primer término de los problemas de nuestros vecinos próximos; de nuestros indígenas eternamente sobajados; de los campesinos que ven morir sus tierras arrebatadas por emporios residenciales y turísticos de cinco estrellas, propiedad de gente que no sabe ni siente ni le importa la entrañable y amorosa relación secular que existe y ha existido entre el hombre y la tierra, la generosa madre tierra.
Y cuando se nos estrangulen las vísceras por el despojo del que está siendo objeto nuestro país, México, que está a punto de perder su estatus de país soberano en manos de avaros gobernantes corruptos, financieros voraces, comerciantes sin escrúpulos, especuladores de toda laya, apátridas todos ellos, no dejemos de tener presente en nuestra vida diaria la tarea irrecusable de unir fuerzas con los pueblos hermanos de Latinoamérica, y de generar solidaridad con todos aquellos que en las diferentes latitudes del mundo son víctimas de la explotación antihumana.
Es hora de exigir respeto para América y para Africa, europeos. Pero, africanos y lationamericanos: para ello es también indispensable que nos despojemos de la impronta colonialista que hemos dejado que nos apabulle en una resignación inicua y que nos impide tener respeto por nosotros mismos. .Este respeto por nuestro ser, por nuestra identidad está, por otro lado, en relación dialéctica con la solidaridad universal: uno y otra se retroalimetan y en verdad es la única y eficaz manera de salvar a la humanidad, de salvarla para todos.
¡Hagamos de la solidaridad universal la razón de ser de nuestras vidas!
martes, 22 de julio de 2008
COMETAS EN EL CIELO
Un 10 de marzo de cualquier año reciente, cuando soplaba un viento fuerte en la ciudad de México, Irma, jefa del departamento de ropa infantil del Liverpool de Perisur, se encontró a las 17:30 con Marianita, mujer de 60 años de edad, afanadora en los baños de mujeres de la misma tienda departamental. Irma, apenas 36 años cumplidos, le ofreció un aventón en su auto ya que ambas viven por el mismo rumbo, por Copilco, frente al Superama.
El tránsito en Insurgentes estaba pesadísimo, los vehículos invasores iban a vuelta de rueda. Antes de llegar a Rectoría, Irma decidió virar a la derecha para ir por dentro de CU, pero allí la cosa estaba igual o peor. A la altura de la alberca universitaria, Marianita, de quien se dice que siempre ha sido una persona muy diligente, prefirió bajarse y caminar porque no soportó la tiranía del abigarrado e indolente tránsito.
Y así, a pesar de que, después de seis horas de trabajo, le dolían las piernas y los pies, se dio a recorrer paso a paso la distancia entre la alberca de CU y Copilco. Atravesó
Pero hete aquí que en Las Islas había decenas de muchachos izando y tratando de izar multicolores cometas. Ella levantó la vista y quedó maravillada. En el cielo, a esas horas de un azul luminoso, insólito en el De Efe, danzaban, revoloteaban, hacían mil piruetas dragones, tortugas, rombos, círculos, mariposas y otras inverosímiles y ligeras formas hechas de papel de china. Algunas ya habían escapado de las manos de sus dueños y, según ella, estaban, aún visibles, más cerca de Dios que de Las Islas.
Por supuesto, Marianita a duras penas, tardó en llegar a su hogar más de media hora; pero la noche de ese 10 de marzo ella concilió deleitosamente su sueño, un sueño azul floreado de cometas que Irma, aprisionada en su Chevy, no tuvo oportunidad ni siquiera de imaginar.
lunes, 14 de julio de 2008
¿BUSCA USTED EMPLEO?
Cuando regresa, ya Chole ha hecho las camas y ha pasado la aspiradora. Doña Carmelita gusta de guisar ella misma, con la ayuda de Chole, claro, y cuando termina, a la una, va a recoger a los chicos; ya en casa, comen, conversan un rato; a veces les pregunta cómo les fue en la escuela y luego les dice:” vean tele una hora, pero en seguida, a la tarea”. A las cuatro de la tarde, muy peripuesta y en traje deportivo, vuelve a salir; va a su clase de yoga y retorna a las seis.
Y siempre, siempre, siempre, a toda hora, ve allí, a la entrada de
Una vez, la señora de Lux lo mandó llamar para que revisara la flama de su estufa. El hombre de la camisa roja, malencarado, casi grosero, fue, apretó un tornillo y le cobró setenta pesos. ¿Habrá otras personas que soliciten sus servicios?
Como sea, a las siete, a las diez, a la una, a las cuatro, a las seis, todos los días de lunes a sábado el hombre está allí, sentado en una bardita, con sus lentes oscuros, con su piel renegrida, leyendo algún periódico viejo, mirando pasar a la gente, al tiempo; al pie del cañón como buen soldado, esperando… ¿qué?
domingo, 13 de julio de 2008
OLOR A ZORRILLO
Si tú no eres gente campesina, pero has viajado a algún lugar de nuestro país por carreteras que atraviesan bosques y campos, habrás percibido en ocasiones un olor lejano que, se dice, es olor a zorrillo.
A algunas personas les gusta ese olor (el lejano, claro) quizá porque les trae amables recuerdos de su infancia cuando los papás los llevaban de día de campo; o de su adolescencia cuando iban de excursión con sus compañeros y compañeras de secundaria y no tenían mayores preocupaciones ni responsabilidades.
Sin embargo, es bien sabido que cuando un zorrillo expele su fétido líquido y llega a mojar la ropa o cualquier otra cosa, el olor es insoportable, horrible y tremendamente difícil de quitar por más que se lave el objeto sobre el cual cayó.
Que me perdonen los zorrillos por la comparación que voy a hacer, pues aparte de esta hedionda evicción que los caracteriza, son animalitos de apariencia simpática y amable; les tomo prestada pues, esa peculiaridad.
Pero antes voy a relatar algo que me sucedió y que viene a cuento con lo que quiero decir al referirme al olor a zorrillo.
Una vez a la semana viene una señora, como de 55 años, a ayudarme con el trabajo doméstico. Ella es una magnífica persona a quien conozco de hace mucho y con quien tengo una relación amable y respetuosa; a veces le presto algunos DVD para que los domingos los vea en su casa con su familia o se lleva también libros que le interesan de mi no muy surtida biblioteca que sobre todo tiene obras de historia, pero también novelas de intriga que son los que más le gustan a ella.
Pues bien, esta mujer, doña Rosa, que tiene entre sus cualidades un oído magnífico, escuchó un día lo que yo escuchaba al estar viendo un video de TEVES y se apresuró a preguntarme “si había ganado…” Yo le dije que sí, que claro y ella como que exhaló un suspiro de alivio. Sin embargo, me entró la duda: “¿a quién se refiere usted, doña Rosa?” y ella me contestó “Pues a la televisora que quería quitar Chávez en Venezuela. Le ganaron ¿no?”
¡Pero cómo, señora Rosa! ¿Por qué dice usted eso? ¡Ganó el gobierno!, ¡ganó el pueblo venezolano!, le dije, y ella me contestó: “Ay, pues como han estado diciendo en la televisión que ese Chávez es un dictador que quiere acabar con la libertad de expresión… pues yo creí que…”
Como conozco y estimo a doña Rosa, sin ánimo de ofenderla traté de explicarle que las cosas no eran así y que televisa y tv azteca sólo dicen mentiras, sólo calumnian, o tergiversan la información, según sus conveniencias –gana dinero . Si, me contestó, “mi hijo ya me ha dicho que para qué veo la televisión y que, en todo caso, vea el canal 11 y el 22 que no son tan malos”.
¿Ves, ahora, lo que quiero decir con olor a zorrillo?
Eso es lo que expelen los televisos y los aztecos; la infame programación que no contribuye a la educación de la gente, sino que, al contrario, la idiotiza, como sus infames telenovelas, sus reality shows, sus dizque informativos noticieros que no son sino vertederos de mierda en los que vomitan todo lo que sea nota roja, para el morbo; amenazas (¡ahí viene el coco!) de supuestos terroristas y lo mismo, las calumnias hacia los que protestan y luchan por sus derechos y los insultos y falacias contra los gobiernos latinoamericanos progresistas que sí ven por sus pueblos.
Ese es el olor a zorrillo marca televisa-azteca que ha caído sobre todos y todas las doña Rosa, gentes mexicanas de buena fe que han sido engañadas por años y años.
Hediondez que no se quita fácilmente, que todo lo infecta, que atenta contra la verdad, contra la bondad, la honradez, la solidaridad y la belleza.
Evacuación apestosa de aquellos a quienes no les importa otra cosa que hacer espectadores que consuman sus putrefactos productos para anestesiar sus conciencias y que se vuelvan, así, ahora y para siempre consumistas irredentos que contribuyan a la engorda de las bolsas de los ricos.
Los zorrillos, también llamados mofetas, mapurites o chingues, echan su líquido por el ano cuando se ven amenazados. ¿Será por eso que
sábado, 12 de julio de 2008
EL DÍA DE... EN MEXICO
En México hay día para todo y para todos, día de la madre, día del padre, día del cartero, día del maestro, día de la enfermera, día del niño, día del soldado, día del anciano, día del árbol, ¡día del tamal!, día del agente de tránsito, día de la bandera, etc., etc. Y ¡cómo no! ¡día del minero!
PERO...
19 de febrero de 2006 ¡NO SE OLVIDA!
Hace ya más de dos años 65 mineros quedaron sepultados en la mina Pasta de Conchos. ¿Cuántos responsables de ese crimen han sido castigados conforme a la ley? ¿Cuántos más trabajadores mexicanos tienen que morir para que la patria sea de los que trabajan?
¿Cuánta ira, cuánto dolor se necesita para que cese la agresión contra la gente? Cuántas tragedias como esta tienen
que ocurrir para que todos reaccionemos YA?
jueves, 10 de julio de 2008
TIEMPO DE LLUVIAS
lunes, 7 de julio de 2008
HAY UNA HIDRA EN NUESTRO PAÍS ¿SABÍAS?
En el mes de junio de 2008 publiqué en algún blog (Sendero o el Justo reclamo, no recuerdo) un texto intitulado ¿Dónde está Hércules? Considero pertinente reproducirlo como texto inaugural de este blog porque las condiciones que me movieron a escribirlo no han cambiado, por el contrario, es evidente que han empeorado y alimento la esperanza de que lo lean muchos y lo relean los que ya lo hicieron en aquella ocasión.
Según un mito muy conocido, existía en algún lugar de la península del Peloponeso, en la laguna pantanosa de Lerna, un monstruo, una serpiente de múltiples cabezas, 9, 12, o 100, según versiones, y de las cuales, una era inmortal.
Metafóricamente se llama “hidra” a un peligro que renace constantemente o a un problema de muchas caras que es imposible resolver paso a paso o que empeora si se intenta su resolución por métodos convencionales.
México, nuestro país, al igual que muchos otros en este infortunado planeta, padece el acoso de una monstruosa Hidra de mil cabezas, no de 9 o 12 o 100, como aquella contra la que Hércules tuvo que luchar, sino de una y mil serpientes de mortífero aliento.
¿Qué nombre darle? ¿Cómo se llama esta Hidra que nos asfixia? Tal vez, ¿CORRUPCIÓN? o ¿AMBICIÓN DESMESURADA? o ¿LOCURA NEOLIBERAL?
Todos esos nombres le quedan y algunas de las serpientes innumerables pueden ser:
- La insultante riqueza de los oligarcas (que no merecen, por otro lado, el nombre de mexicanos).
- El infame gobierno que está supeditado al poder económico y político extranjero y que ha renunciado a ser gobierno de los mexicanos para los mexicanos.
- Política agresiva a los pueblos que protestan (Atenco, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, etcétera).
- Presos políticos por el “crimen” de expresar sus ideas.
- Bancos en manos de extranjeros que además de estar actuando como usureros, están coadyuvando a la reconquista de los pueblos americanos.
- Televisión monopólica que produce estúpidas telenovelas y que manipula la información para más estupidizar a los ciudadanos.
- Violencia generalizada en el territorio patrio propiciada por el desgobierno al alebrestar a los cárteles del narco y al utilizar al ejército en funciones que no le corresponden.
- Lideres sindicales corruptos ajenos a los intereses de los obreros, de los campesinos, de los que realmente hacen el país porque son los que en verdad trabajan.
- Partidos políticos sin otro propósito en su miserable vida que luchar por lo electoral sin ofrecer verdaderas soluciones a los problemas lacerantes que nos están lastimando.
- Pobreza creciente de la mayor parte de la población y con intención aniquiladora de los más pobres.
- Educación básica mala para producir autómatas maquiladores que sólo puedan decir “sí, señor” agachando la cabeza.
- Privatización y degradación creciente de la educación a todos los niveles para convertir al país en absolutamente dependiente del imperio.
- Atentados extremos contra el medio ambiente físico y biológico, como está sucediendo con las tierras arrebatadas a sus propietarios para empresas depredadoras como Minera San Xavier o la presa
- Prohibición a las comunidades de transitar en su propia tierra y acoso militar y paramilitar que amenaza de noche y de día la vida de sus habitantes.
- Niños que mueren de enfermedades curables, de desnutrición, de abandono.
Difícil para una sola persona enumerar todas las serpientes del monstruo voraz que impide el desarrollo libre y soberano de los mexicanos. Cada quien puede agregar a la lista carencias, agravios, descontentos, injusticias que seguramente excederán el número de mil y una, las serpientes de esta nuestra Hidra nefasta, ponzoñosa, mortal y despiadada que hoy muestra su peor cara, la privatizadora, la extranjerizante, la despojadora de la soberanía de México, la que pretende hacernos desaparecer como nación y convertirnos en simple colonia de intereses gringos y gachupines, principalmente.
¿Necesitamos en verdad un Hércules para liberarnos de ese monstruo hambriento?
¿Es AMLO nuestro Hércules?
¡NO! Él es un líder que no ha claudicado, que recorre el territorio nacional con el fin de abrir los ojos de las conciencias de la gente.
Pero nosotros, mexicanos, podemos cortar las cabezas de la ominosa, insolente Hidra que nos impide vivir en libertad. No necesitamos un héroe hercúleo, nosotros todos somos un Hércules multifacético, pero único y con enorme fuerza; y esto, con su incansable y honesta actividad nos lo viene diciendo Andrés Manuel.
Pero ¿cómo proceder? ¿Podemos intentar decapitar las serpientes (no olvidar que son miles) una a una? Hay que recordar que para que
Somos muchos y diferentes, pero todos estamos atosigados, todos condenados a sufrir, más temprano que tarde, la miseria a la que unos cuantos nos están arrojando.
Y, sin embargo, todos conformamos nuestro propio Hércules (AMLO incluido); nuestra fuerza está en la unión y en la organización. ¿Quién podrá derrotar a un pueblo unido y organizado?