¿BUSCA USTED EMPLEO?
Cuando regresa, ya Chole ha hecho las camas y ha pasado la aspiradora. Doña Carmelita gusta de guisar ella misma, con la ayuda de Chole, claro, y cuando termina, a la una, va a recoger a los chicos; ya en casa, comen, conversan un rato; a veces les pregunta cómo les fue en la escuela y luego les dice:” vean tele una hora, pero en seguida, a la tarea”. A las cuatro de la tarde, muy peripuesta y en traje deportivo, vuelve a salir; va a su clase de yoga y retorna a las seis.
Y siempre, siempre, siempre, a toda hora, ve allí, a la entrada de
Una vez, la señora de Lux lo mandó llamar para que revisara la flama de su estufa. El hombre de la camisa roja, malencarado, casi grosero, fue, apretó un tornillo y le cobró setenta pesos. ¿Habrá otras personas que soliciten sus servicios?
Como sea, a las siete, a las diez, a la una, a las cuatro, a las seis, todos los días de lunes a sábado el hombre está allí, sentado en una bardita, con sus lentes oscuros, con su piel renegrida, leyendo algún periódico viejo, mirando pasar a la gente, al tiempo; al pie del cañón como buen soldado, esperando… ¿qué?
No hay comentarios:
Publicar un comentario